
La mañana aparece, tan fría como la ultima mujer con la que tuve una relación formal, es tan frío que mis manos ya no se sienten, se han formado grietas en mis nudillos y se ha comenzado a romper la piel, asi mismo, al correr, comienzo a sentir un ligero dolor de pecho provocado por el cambio de temperatura, provocado por el calor de una estacion subterránea, 30 metros interminables de escaleras y el producto de mi adicción a la nicotina...
Ajetreo, desvelo, ansiedad, cosas que se revuelven en esa licuadora llamada cotidianeidad, no es tan cotidiano cuando la rutina de no hacer nada se ha roto, cuando por fin hay algo que ocupe mi cabeza y dejé de pensar en las innumerables derrotas que me invadieron, y en cuanta estupidez que me hizo querer tomar la soga, amarrarla al techo y poner mi cuello ahi...
Sin embargo, se hace tarde, el estómago gruñe como perro enfurecido, la mañana no parece traicionar, hace sol y aunque estuviera nublado, lo disfrutaria al maximo; deje de pensar que el estado de animo tenia que ir acorde al clima y puede ser que aún siga siendo de tal modo, pero ya mejor dejo que el día se nuble o se asolee, la vida sigue y yo sigo subiendo 30 metros de escaleras por que la estación es subterranea...
En fin, al salir a la luz, parece que nada cambia, aburre, y ni un cigarro se podría disfrutar, por que el sabor es terrible al amanecer, y segun se cuenta,
"el primer cigarro en la mañana y en ayunas es mortal", y yo no fumo por lo ultimo que mencioné, sino por incomodidad, no quiero llegar apestando tan temprano a cigarro, siendo que me espera algo mejor para mi cuerpo...
Bien, saco mi celular, sintonizo la radio, pues el viaje por el metro se terminó y el rock Argentino me fastidió prontamente, era demasiado temprano como para seguir oyendo:
"Y a rodar, y a rodar, y a rodar mi vida"... ♫
"No me verás, no me verás"... ♫
"Te prefiero fuera de foco, inalcanzable"... ♫
"Y vivo atado a un sentimiento carnal"... ♫ De por si los argentinos me fastidian y escucharlos tan temprano me fastidia aún mas, por eso accedi a oir la radio, aunque tuviera pesima recepción por un pequeño "falso" en el cable de mi "manoslibres", pero sigo avanzando, aún contra el frío; el ambiente es nuevo, es raro, pero no es pesado ni agobiante, debo decir que a pesar de no tener ciertos conocimientos sobre lo que me voy a dedicar ahi, me ha agradado y la retribución resulta aún mejor; no lo hago tanto por lo que me llegue a llevar ahi, sino por las ganas de salir de mi caparazón, he estado tanto tiempo encayado en la arena y ya era hora que una ola me llevara de vuelta mar adentro, y debo decir que la forma en como está armado nuestra desenvoltura, es excepcional...
Soy nuevo, y no sé aún como se manejan los horarios y reglas, pero me dicen...
"Vete a tomar un café, o si vas a desayunar hazlo para que no te haga daño"... Al fin y al cabo, no me importaba, estaba demasiado acostumbrado a pasar las horas en ayuno y solamente fumar y probar alimento ya pasadas las 3 de la tarde; pero en fin, no me caería mal una taza de café, pues tengo sueño, me regalan galletas, que bien!, y de las
"Rellenas de poder" de nuez, pues no estará mal, por lo menos y hasta que se me ocurre tirarle dos cucharadas bien "copeteadas" de café soluble y el café solo era ajenjo, ni siquiera poniendole sustituto de crema, logró bajar su amargura el café; aunque esa amargura del agua en la taza me hizo pensar en las veces que pasé los días con la cabeza y la mirada hacia el piso, pensando en porque llegue a terminaren el estado en el que me encontré, buscando refugio en canciones inhóspitas, algunas veces fúnebres, y escuchando canciones que hablaban sobre lo contrario de mi estado de animo de aquel entonces; en fin...
Una taza roja, una canción romantica, son vísperas de navidad, el aire es frío, pero hay un extraño color maple en ésta mañana por Polanco, el edificio de Nestlé refleja a través de sus vidrios esos rayos impertinentes de Sol, que buscan de alguna forma colarse en mi cabeza para calentarla, darme animos y mas animos para continuar transitando mi senda como lo he estado haciendo desde que a bien me recomendaron leer un libro que era una terapia a mis males; hay otra mujercita robandome suspiros, y su imagen y su voz, se complementan con el verso:
"Ese día, un día llegará...
No será pronto, ni tarde..." ♫Mientras veo la taza y disfruto del aroma de otra porción de café ya debidamente preparada y de forma adecuada; cómo una galleta, lentamente la despedazo entre mis dientes, percibo ese dulzor, en ocasiones "empalagoso", y bebo mi café; y vuelvo a pensar de nuevo en las tantas ocasiones que he tratado desesperadamente de hallarle el relleno al vacío que una desgraciada me dejó, la sensación de pavor al solo pensar en las veces que huí y desprecié la oportunidad de tener algo con alguien, y que solo se había limitado a conversaciones espontáneas y a unas cuantas salidas que culminaban en algún beso bajo un árbol o en una estación; sin contar que la impotencia me devora cuando me pongo a pensar en las veces que he sido atrapado por unos bellos ojos y termino con la ilusión a la deriva, y para rematar, el recuerdo de la que no me permitió entrar en su corazón cuando yo tanto cariño le tomé; en fin, el café hizo que despertara, pero tambien reaccionaron mis sentidos de tal forma que ya no solo es esa actual que me enamora, sino son un puñado de cosas, ideas, pensamientos, palabras, recuerdos y canciones, que no entiendo como es posible que mi mente pueda manipular tantas cosas a la vez y yo pueda mantenerme en pié...
Pero el color maple de la mañana se ha ido, y se siente un pequeño "chiflón"; el dia es gris, ya no hay sol, me imagino estando yo en Inglaterra, bajo un cielo gris, y bebiendo algo caliente; y sorpresa, vivo en un lugar que no está mal, pero le falta algo para ser lo que yo quiero...
Hay un cielo nublado, huele a humedad, mi reproductor de musica no me obedece, los botones se traban o la aplicación no responde; mi café se comenza a enfriar, y mis galletas se han acabado...
Me tengo que levantar de esa mesa, pienso en la frase perfecta para poder terminar este ciclo, pero solo brota lo cotidiano; sacudo las migajas de mi bata; dejo la taza vacía en el fregadero, y me dirijo a mi puesto de mando; al fin y al cabo...
Es solo un día mas...