lunes 1 de febrero de 2010

Entra...




Te invito a entrar, vamos, no puede ser tan malo, después de todo, está lloviendo allá afuera, y se oye que el viento sopla, aquí estarás segura, y seca, no habrá necesidad de que te seques los pies, ni habrá necesidad de que temas por el inclemente frio, ni que el frío afecte a tus piernas...

Como verás mi casa es sencilla, es pequeña, tiene muy poco espacio, pero no vivimos muchos como para decir que me asfixia, pero es acogedora cuando se vive a solas por un momento...

Este es mi altar, y aquí siempre me encanta estar, el cuarto de en medio es donde me gusta estar, es una mezcla de un claroscuro, y aqui se conjuga la soledad con la felicidad; si asi lo deseas puedo hacerte una taza de café y puedes agarrar cualquier silla de la mesa, y nos podemos sentar a platicar mientras oímos la lluvia caer, creeme que no hay cosa mas preciosa que sentir el frío aqui, estar aqui, pasarla bien; tengo mucha musica, tanta que no sé a veces que es mejor escuchar, a veces escucho lo que esté a conveniencia del día, tengo tantos discos que escojer, mi rock no es alegre, y se acompaña bien con este día...

Me siento en los ochentas, a veces hago de cuenta que en lugar de Compactos tengo LP's, y me transporto a cualquier década aun sabiendo que la actualidad es ésta; si la lluvia no cesa, y si me lo permites, podemos prender velas, prendo mis veladoras y asi tendremos una velada literal, así, sin encender las luces, por que me fastidian, en cambio las velas, el frío y la lluvia tienen un sabor especial y agradable; una velada en donde mis palabras con tus ojos se unen formando cadenas de perpetuidad, que no se podrán quebrantar, tenlo por seguro que lo pasarás bien, y si pides algun embriagante, podemos tomar, no hay nadie aquí que pueda reprocharme el que yo beba aquí, siempre y cuando sea con tu compañía y sabiendo que cuidarás de que no me exceda en mi consumo por que entiendes mi cuidado y me quieres ver bien...

Vamos, adelante, puedes contarme lo que quieras, estas paredes guardan muchos secretos, y saben muchas cosas, pero recuerda que las paredes solo escuchan, y nunca hablarán, así que puedes estar tranquila por lo que de tu corazon y tus labios salga...

Nadie se enterará...

viernes 22 de enero de 2010

La maravilla de una taza de café...



La mañana aparece, tan fría como la ultima mujer con la que tuve una relación formal, es tan frío que mis manos ya no se sienten, se han formado grietas en mis nudillos y se ha comenzado a romper la piel, asi mismo, al correr, comienzo a sentir un ligero dolor de pecho provocado por el cambio de temperatura, provocado por el calor de una estacion subterránea, 30 metros interminables de escaleras y el producto de mi adicción a la nicotina...

Ajetreo, desvelo, ansiedad, cosas que se revuelven en esa licuadora llamada cotidianeidad, no es tan cotidiano cuando la rutina de no hacer nada se ha roto, cuando por fin hay algo que ocupe mi cabeza y dejé de pensar en las innumerables derrotas que me invadieron, y en cuanta estupidez que me hizo querer tomar la soga, amarrarla al techo y poner mi cuello ahi...

Sin embargo, se hace tarde, el estómago gruñe como perro enfurecido, la mañana no parece traicionar, hace sol y aunque estuviera nublado, lo disfrutaria al maximo; deje de pensar que el estado de animo tenia que ir acorde al clima y puede ser que aún siga siendo de tal modo, pero ya mejor dejo que el día se nuble o se asolee, la vida sigue y yo sigo subiendo 30 metros de escaleras por que la estación es subterranea...

En fin, al salir a la luz, parece que nada cambia, aburre, y ni un cigarro se podría disfrutar, por que el sabor es terrible al amanecer, y segun se cuenta, "el primer cigarro en la mañana y en ayunas es mortal", y yo no fumo por lo ultimo que mencioné, sino por incomodidad, no quiero llegar apestando tan temprano a cigarro, siendo que me espera algo mejor para mi cuerpo...

Bien, saco mi celular, sintonizo la radio, pues el viaje por el metro se terminó y el rock Argentino me fastidió prontamente, era demasiado temprano como para seguir oyendo:

"Y a rodar, y a rodar, y a rodar mi vida"... ♫
"No me verás, no me verás"... ♫
"Te prefiero fuera de foco, inalcanzable"... ♫
"Y vivo atado a un sentimiento carnal"... ♫


De por si los argentinos me fastidian y escucharlos tan temprano me fastidia aún mas, por eso accedi a oir la radio, aunque tuviera pesima recepción por un pequeño "falso" en el cable de mi "manoslibres", pero sigo avanzando, aún contra el frío; el ambiente es nuevo, es raro, pero no es pesado ni agobiante, debo decir que a pesar de no tener ciertos conocimientos sobre lo que me voy a dedicar ahi, me ha agradado y la retribución resulta aún mejor; no lo hago tanto por lo que me llegue a llevar ahi, sino por las ganas de salir de mi caparazón, he estado tanto tiempo encayado en la arena y ya era hora que una ola me llevara de vuelta mar adentro, y debo decir que la forma en como está armado nuestra desenvoltura, es excepcional...

Soy nuevo, y no sé aún como se manejan los horarios y reglas, pero me dicen...

"Vete a tomar un café, o si vas a desayunar hazlo para que no te haga daño"...


Al fin y al cabo, no me importaba, estaba demasiado acostumbrado a pasar las horas en ayuno y solamente fumar y probar alimento ya pasadas las 3 de la tarde; pero en fin, no me caería mal una taza de café, pues tengo sueño, me regalan galletas, que bien!, y de las "Rellenas de poder" de nuez, pues no estará mal, por lo menos y hasta que se me ocurre tirarle dos cucharadas bien "copeteadas" de café soluble y el café solo era ajenjo, ni siquiera poniendole sustituto de crema, logró bajar su amargura el café; aunque esa amargura del agua en la taza me hizo pensar en las veces que pasé los días con la cabeza y la mirada hacia el piso, pensando en porque llegue a terminaren el estado en el que me encontré, buscando refugio en canciones inhóspitas, algunas veces fúnebres, y escuchando canciones que hablaban sobre lo contrario de mi estado de animo de aquel entonces; en fin...

Una taza roja, una canción romantica, son vísperas de navidad, el aire es frío, pero hay un extraño color maple en ésta mañana por Polanco, el edificio de Nestlé refleja a través de sus vidrios esos rayos impertinentes de Sol, que buscan de alguna forma colarse en mi cabeza para calentarla, darme animos y mas animos para continuar transitando mi senda como lo he estado haciendo desde que a bien me recomendaron leer un libro que era una terapia a mis males; hay otra mujercita robandome suspiros, y su imagen y su voz, se complementan con el verso:

"Ese día, un día llegará...
No será pronto, ni tarde..." ♫


Mientras veo la taza y disfruto del aroma de otra porción de café ya debidamente preparada y de forma adecuada; cómo una galleta, lentamente la despedazo entre mis dientes, percibo ese dulzor, en ocasiones "empalagoso", y bebo mi café; y vuelvo a pensar de nuevo en las tantas ocasiones que he tratado desesperadamente de hallarle el relleno al vacío que una desgraciada me dejó, la sensación de pavor al solo pensar en las veces que huí y desprecié la oportunidad de tener algo con alguien, y que solo se había limitado a conversaciones espontáneas y a unas cuantas salidas que culminaban en algún beso bajo un árbol o en una estación; sin contar que la impotencia me devora cuando me pongo a pensar en las veces que he sido atrapado por unos bellos ojos y termino con la ilusión a la deriva, y para rematar, el recuerdo de la que no me permitió entrar en su corazón cuando yo tanto cariño le tomé; en fin, el café hizo que despertara, pero tambien reaccionaron mis sentidos de tal forma que ya no solo es esa actual que me enamora, sino son un puñado de cosas, ideas, pensamientos, palabras, recuerdos y canciones, que no entiendo como es posible que mi mente pueda manipular tantas cosas a la vez y yo pueda mantenerme en pié...

Pero el color maple de la mañana se ha ido, y se siente un pequeño "chiflón"; el dia es gris, ya no hay sol, me imagino estando yo en Inglaterra, bajo un cielo gris, y bebiendo algo caliente; y sorpresa, vivo en un lugar que no está mal, pero le falta algo para ser lo que yo quiero...

Hay un cielo nublado, huele a humedad, mi reproductor de musica no me obedece, los botones se traban o la aplicación no responde; mi café se comenza a enfriar, y mis galletas se han acabado...

Me tengo que levantar de esa mesa, pienso en la frase perfecta para poder terminar este ciclo, pero solo brota lo cotidiano; sacudo las migajas de mi bata; dejo la taza vacía en el fregadero, y me dirijo a mi puesto de mando; al fin y al cabo...

Es solo un día mas...

lunes 11 de enero de 2010

Retorciendo...




Retorciendo resortes,
sin pensarlo apareces,
con esa soledad tan solemne,
que solo es posible en mi mente...

Fundiendo una soldura,
se pierde poco a poco mi cordura,
el humo sube con inmensa soltura,
dibujando una imagen pura...

Uniendo alambres,
siento un ardor de los mil diantres,
y poco a poco una parte de mi piel,
se desangra y se consume,
un cautín ardiente,
destruye todo lo que con calor armé...

Espero que no sea mentira,
deseo que no sea más,
un pedazo mas de falsedad,
el café no me pudo despertar,
y ahora de frío comienzo a temblar,
hace días que pienso en las noches aquellas,
cuando caminaba por panteones y grietas,
y ponía a prueba una vez mas,
mi calculada resistencia a la frialdad,
solo por ver salir de ahi a tal criatura,
que a la mente regresa,
solo para hacerme creer que ahi está...

jueves 31 de diciembre de 2009

El día de las explosiones...

Lo vuelvo a subir, lo borre anteriormente por que no aplicaba para la ocasion, el estado de animo, ni la temporada... Menos las visitas... ¬¬





En el día de las explosiones,
reina el caos,
salpica de odio las calles,
desborda cada una de las ideas,
existentes e inexistentes,
que emergen de la mente,
las burlas provocan incendios,
las risas son anuncio de la muerte...

Lo tragico se vuelve real,
la noche es complice de la soledad,
cada atisbo de ruido es motivo,
la razon para que haya un silencio,
tan ensordecedor como las sirenas,
las sirenas llevan cadaveres,
las carceles se llenan de prisioneros,
mientras se busca al responsable,
al que provoca sin instrumento,
ni sufrimiento,
la desaparicion de tantos injustos...

La comedia de la noche,
los autos rodando casi al vuelo,
quebrando el aire,
rompiendo cuerpos,
cajas llenas de almas,
que sonrien sin merecer gracia alguna,
encontrado la felicidad en la infelicidad,
giran a la derecha,
giran a la izquierda,
continuan su jornada de risas,
sin sospechar su cruel destino,
vuelta a la izquierda,
aceelerador al maximo,
una mano que apunta con los dedos abiertos,
una luz que surge por sopresa,
pedazos de hierro y piel,
vuelan a gran altura,
no hay gritos de dolor,
no hay llanto,
solo expectacion,
sorpresa...

Por que la noche se cubre de sorpresa,
las burlas que provocan ira,
y el llanto a la venganza,
aguardan a la lluvia que no llega,
no es el Diablo,
es tu mente,
desata las cuerdas de la locura,
el caos galopa como caballos salvajes,
arrastran vidas,
borronean risas,
apagan sonidos,
y ensordecen a la luz,
la cólera quiebra muros,
hay vidrios rotos,
el aire congela el baho,
el humo de la boca sale,
el suelo se estremece,
el polvo se levanta y suena a fiesta,
las risas son preludio de la muerte,
y el fuego reina...

En el dia de las explosiones...

domingo 27 de diciembre de 2009

Ayerim ed echon al...




Son las 7:30, tengo miedo, mucho miedo, hace frío y a pesar de ver a todos demasiado abrigados, yo no siento frío, yo siento calor, tengo mas preocupación por verla que por el jodido frío que hace que todos se acurruquen...

No me importa nada, no hay nada que pueda evitar que yo me sienta extasiado, esa sensación de ansiedad, de saber que el camino que seguiré será entretenido...

Bien, habiamos quedado de vernos, la noche anterior le hablé para que me esperara o mas bien, supiera que yo por ahi andaba, sólo para verla...

Bien, tomo el celular, me pongo los audifonos, y sintonizo la radio; entro a la estación del Metro y por un momento se pierde la señal de radio, pero ya subiendo las escaleras para llegar a la superficie, se recupera, y puedo oir esa estación en donde pasan de esa música que se tilda de "CURSI", pues desde que la anterior fémina me abandonó, no he dejado de buscar consuelo y entretenimiento en esa musica y en esa estación, pues los pensamientos que ponen entre pista y pista me devuelven a la reflexion...

Pero el convoy avanza y entra en el tunel, se pierde la señal, me empapo de esa aburricón que las canciones de mi celular me provocan, veo solo luces que esporádicamente se aparecen, se escucha levemente el sonido de los motores y maquinarias del vagón, estaciones van, estaciones vienen, gente que aborda y evacúa los trenes...

Al fin llego al Centro Médico, la señal de radio vuelve, camino entre el frío, el sudor se enfría y la impaciencia vuelve, camino entre banquetas sucias, rotas; paso enfrente de un panteon, tras subir escaleras y encuentro el Viaducto...

La plaza comercial se vé imponente, y yo con un dolor pequeño en el pecho, pero unas ganas de ser feliz, mis ojos apuntan hacia una direccion, sorteando autos y empujando a cuanto "riquillo" se me pone enfrente, llego a la entrada, no puedo entrar, pero solo deseo ver a esa figura miniatura llegar a mi, salir del centro de entre esas puertas de cristal automáticas, me saluda, y platicamos un rato, y volvemos a abordar el tren...

En fin, mientras espero a que la espera termine, oigo musica, escucho un verso que dice que "las madrugadas son refugio de mi locura", como si fuera algo real y cantado para mi, la musica me acompaña entre el frio inmisericorde de una noche llena de ilusiones y promesas, cae un poco de lluvia, hace frio y la gente sale, y yo buscando desesperadamente a esa mujer que se volvió el objeto de mi afecto, de mis miradas...

En fin, volvemos a realizar el recorrido que ya había recorrido anteriormente, y no puedo evitar mostrar tanta seriedad, que oculta las ganas de abrazarle y besarla y decirle cuanto me alegro que a mi vida se haya aparecido...

Ahora, como es costumbre, al recordar eso, no puedo evitar entristecerme, porque nunca pude tener la oportunidad de hacer todo eso que tanto desee, que tanto acaricié, y solo me lamento el que hubieran pasado las cosas como se dieron...

Solo un recuerdo mas que fragmenta en miles de pedazos mi alma...

lunes 14 de diciembre de 2009

Al amor infantil...




No te imaginas cuanto agradezco,
el que de nuevo hagas presencia aqui,
aunque tenga miedo de lo que puedas pensar,
aunque me invadan las ganas de huir,
crei que habia pasado ya el tiempo,
y sin embargo,
parece que no corrió y que aqui sigues,
como cuando era niño...

No lo puedo creer,
no lo puedo aceptar,
no es malo lo que quiero que entiendas,
es inverosimil que lo hagas posible,
que en estos momentos estés,
que vuelvas del recuerdo,
que ahora te adore como antes lo hacia,
con ese sentimiento infantil,
tan simple,
tan confuso,
tan dulce,
tan lleno de calor,
tan lleno de confusion,
tan lleno de color...

Por mucho que intento evitar,
sentir cada gota de esa fuente,
que tus ojos hace brotar,
y tu voz tan palida,
contando cada una de las cosas que te hicieron reir,
cada uno de los recuerdos,
palabras que describen un pasado,
lleno de alegrias,
lleno de felicidad,
lleno de esa infancia,
y de muchas injusticias...

Mi deleite,
verte sentada frente a mi,
con tu voz envolviendome,
cual caricia imaginaria,
que de tus manos sale,
que rodea mis oidos,
y lentamente baja por mi cuello...

Comemos de nuestros enemigos,
comunes enemigos,
amigos empapados en veneno,
en tierra y lodo embarrados,
en agua y sal conservados,
escupimos tantas palabras,
que al poco rato se vuelve dulce su sabor,
ya no amarga,
solo oscurece,
se endulza,
caminamos para terminar flotando,
de la tierra al cielo volamos,
entre jardines nos perdemos,
para regresar entre kioscos...

Ahora, te notas diferente,
imploro al tiempo no correr,
deseo no verte ir,
ni escucharte un "hasta luego",
porque quiero estar prendido a ti,
deseo tanto que el tiempo sea eterno,
que lo fugaz se vuelva aspero,
que tu rostro nunca deje de mirar,
y que lo haga sin meditarlo,
que de tu boca salgan las palabras necesarias,
para seguir implorando que el tiempo,
no siga escurriendose...

domingo 6 de diciembre de 2009

Súcubo al atardecer...



Resguardado en el frio de la soledad,
mirando un cielo particularmente voluble,
dejando correr los segundos en bocanadas de humo,
bocanadas que roban aliento, suspiro, pensamiento,
sentado bajo un faro que luce frio,
en lo sublime del atardecer...

Se acerca buscando luz,
fuego para su hoguera,
alimento de su malicia,
un desgraciado súcubo,
disfrazado de la mas hermosa perenne,
tienta con versos,
tienta con la mirada,
tienta con palabras,
la timidez fue su escudo,
su arma el convencimiento,
la victima no se da cuenta del peligro,
pero lo percibe,
y haciendo caso omiso sale a caminar,
con el demonio a cuestas...

Con la boca seca,
con la verguenza de estar con alguien desconocido,
entre calles desoladas,
en ocasiones iluminadas,
soberbiamente asfixiadas por la penumbra del viernes,
dia en que los demonios escapan de los infiernos,
buscando la perdicion del humano arrogante y debil...

Tras haber caminado tanto tiempo,
de beber de los vicios mas accesibles,
de fumar y de contar,
de huir y caminar,
comenzó la seduccion,
abriendo las puertas al abismo,
con una trampa mal colocada,
la victima se convierte en victimario,
la victima es un incubo,
y el sucubo se rinde ante sus deseos,
se muestra dósil,
el joven es poseido por el enemigo comun,
y a la oscuridad se lleva a la flor,
oscuridad que resguarda la impureza del pensamiento...

Se detiene la posesion,
las manos que exploran se aquietan,
arrastran culpas, y la demoniaca femina,
suplica por una segunda oportunidad,
y en la fria oscuridad,
huye el, dejandole con la incertidumbre,
deseando nunca volver a caer...